El abogado radiodifusor





El abogado radiodifusor

Luis Moreno Cordero nació en 1927 y llegó a Quito en 1947, en aquellos años en que Ecuador empezó a ser una Banana Republic, en el gobierno de Galo Plaza, que inició en 1948 y terminó en 1952. Iinicialmente,  vino para ir a estudiar derecho consular y diplomático,  becado por la Embajada de los Estados Unidos, al haber sido el mejor basketbolista de la selección del Azuay, en el primer campeonato nacional de basket celebrado en Guayaquil y un brillante estudiante en la Universidad de Cuenca, donde a los 17 años y medio, faltando 6 meses para cumplir 18 entró a estudiar derecho, mientras trabajaba de profesor, pues se había graduado de profesor en el Normal Manuel J. Calle.  
Cuando llegó a la capital, sus parientes que estaban en el Congreso y uno de ellos,  un expresidente de la República del Ecuador, le aconsejó que mejor terminara sus estudios de derecho en la Universidad Central y trabajara en el cancillería, donde le consiguieron un empleo, antes de irse a los Estados Unidos pues sólo le faltaba dos años para terminar graduarse de abogado, además,  que pensara bien estudiar dipolomacia, porque no era una persona rica, y los cargos de embajadores de Ecuador eran ocupados por personas ricas,  que podían pagarse con su propio dinero su trabajo y estadía en otro país.
Mientras trabajaba y estudiaba en la universidad, trajo a su madre, que vivía en Cuenca, ella era una viuda desde los 21 años, años que crió a él y a su hermano, que había logrado entrar a la escuela de aviación del ejército.
A pesar de ser de una familia de abolengo y grandes propiedades en esa ciudad, tras la muerte de su abuelo y de sus tios por la gripe española, sus 7 tías algunas casadas y otras no,  se quedaron con la mayor parte de la herencia,  su madre se vio obligada a trabajar en una fábrica textil 14 horas diarias,  para costear la limentacion y vestuario de sus hijos. Luego, cuando se quedó sin empleo, tejía cobijas, manteles y servilletas para ganar algo de dinero; el resto lo ganaba él como profesor,  un trabajo mal pagado.
Rentó un casa con un terreno en Cotocollao,  entonces una parroquia rural al norte de Quito, donde su madre podía criar aves y cerdos, vendía huevos y como buena curandera que era, curaba de espanto, mal ojo y mal aire a los hijos de la vecindad,  que en su mayoría eran indígenas que hablaban quichua por ser descendientes de los incas.
Pero la noche de 12 de febrero de 1949, una noticia transmitida por Radio Quito, la radio del Diario El Comercio, y la más popular de la Capital, dijo que marcianos estaban invadiendo Ecuador,  que las naves espaciales ya había destruido la ciudad a Latacunga,  otras se habían visto en el cielo en Cotocollao,  incluso una había caido de donde salieron  unos hombres verdes. salió muy apresurado de la casa con su madre , tomaron  un bus repleto de pasajeros en panico para llegar a,Quito. Al llegar,   el pánico había llevado a miles de habitantes de la ciudad a esconderse en las montañas del Pichincha,  luego, en la mañana,  vieron cómo la muchedumbre quemó la Radio Quito.



Esto le marcó la vida, ya casado con una mujer rica y con 6 hijos,  en su casa recién comprada en 1954 en la Av. Amazonas y Roca, del barrio residencial La Mariscal, en el tercer piso,   le dio vida a Radio Metropolitana.   En aquella radio uno de los programas más sintonizados era Cuentos y Leyendas del Ecuador, una narracion dramatizada y Politiquitis, una radio comedia con dos pesonajes, un vecino y una vecina de un barrio de Quito,  que  comentaban lo que pasaba en la capital,  como lo hacen los viejos que se reunen en la Plaza de la Independencia  hasta ahora,  donde mesclan las noticias con el humor y la ironía, él  escribia los guiones.

Esta radio, su casa y su profesión le permitieron vincularse con la política. En la casa donde funcionaba la radio, en 1968 fundó el partido Izquierda Democrática, que participó con Andrés F. Córdova, quien perdió las elecciones a la presidencia; el ganador fue Velasco Ibarra, pero Jaime del Castillo ganó la alcaldía, Andrés Córdova Galarza ganó la prefectura de Pichincha y Rodrigo Borja, que fue diputado en el por la ID.


 En 1970,  llegó a ser fundador y luego presidente de AER, la asociación ecuatoriana de radiodifusión. Pero en 1972 Velasco , que estaba acorralado por las protestas estudiantiles,  se volvió a proclamar dictador. Al día siguiente de su proclamación puso una bomba en Radio Metropolitana, que la destruyó, e hizo desaparecer un tanque de guerra que compró y lo puso en la Universidad Central para recordar el fraude de Velasco en 1946, mediante la compra de chatarra para el ejército.


En 1972,  alquiló la radio, y la radio que comenzó su decadencia, pero le acompañaba en la tramsicion de las carreras de caballos en el Hipodromo la Carolina, que él y otros, lograron revivir luego de que desapareciera en los años 50, pero en 1978 el hipodromo volvio a desaaparecer. 

El abogado radiodifusor

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