Mostrando las entradas con la etiqueta inmunidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta inmunidad. Mostrar todas las entradas

Los medicamentos junto con las vacunas pueden ayudar a combatir mejor a los coronavirus y sus variantes

La reacción del cuerpo de ciertas personas al virus, es la verdadera causa de su muerte.  La vacuna puede ayudar a enfrentar al covid 19, en las variantes que actualmente existen, pero puede perder pronto efectividad, si la población humana no es vacunada antes de que aparezca una nueva variante resistente a las vacunas.  Entonces los medicamentos que controlan la reacciones exageradas del cuerpo son los que salvarán vidas.

OVID-19: ¿qué medicamentos se aplican a los pacientes?

Las vacunas contra el COVID-19 dominan los titulares de la prensa. Pero en la búsqueda de medicamentos contra el virus se avanza con bastante lentitud. Aquí un resumen de los tratamientos que se usan actualmente.

    
Medikamente Tabletten Symbolbild

En primer lugar, hasta ahora, no hay un recurso mejor y más eficaz contra el COVID-19 que la vacunación. Solo las vacunas pueden prevenir o mitigar en gran medida los cursos graves de la enfermedad. Y sería mejor si el tratamiento y la terapia de cuidados intensivos para COVID-19 pudieran evitarse desde el principio.

Pero aún no hemos llegado a ese punto. En todo el mundo se han administrado ya cinco mil millones de dosis de vacunas, principalmente en los países industrializados más ricos. Pero con las dos vacunas necesarias, eso solo cubre un tercio de la humanidad.

Y casi 650 mil personas siguen infectándose cada día. Alrededor del cinco por ciento de ellos necesitan tratamiento médico intensivo y casi 10 mil mueren cada día con o a causa del COVID-19 hasta la fecha.

La ciencia ha aprendido mucho en el último año y medio. Las sociedades médicas alemanas más importantes han elaborado en conjunto una directriz que ofrece una visión general de los métodos de tratamiento y los medicamentos más importantes con recomendaciones para el tratamiento hospitalario de pacientes con COVID-19. ¿Cuáles son?

En la investigación de vacunas anticovid se avanzó rápido, pero la busqueda de medicamentos contra la infección avanza lento.

En la investigación de vacunas anticovid se avanzó rápido, pero la busqueda de medicamentos contra la infección avanza lento.

¿En qué momento se debe hospitalizar?

La hospitalización es necesaria cuando los pacientes tienen problemas respiratorios graves. En el caso de las personas mayores o con determinadas enfermedades preexistentes, el médico ordenará el ingreso antes que en el caso de los pacientes jóvenes y sanos. Pero, en última instancia, la frecuencia respiratoria y la saturación de oxígeno (inferior al 90 por ciento) son los factores decisivos.

Los pacientes deben ser ingresados en la unidad de cuidados intensivos cuando los pulmones ya no son capaces de transportar suficiente oxígeno a la sangre, es decir, se produce una "insuficiencia respiratoria hipoxémica". En este caso, los pacientes suelen presentar una falta de aire aguda y una frecuencia respiratoria de 25 a 30 respiraciones por minuto.

Al hacerlo, ya no logran exhalar correctamente. El aire fresco ya no puede llegar a las partes más profundas de los pulmones. Esto significa que ya no pueden ventilar los pulmones adecuadamente, y corren el riesgo de sufrir una insuficiencia pulmonar aguda.

Oxígeno o ventilación

En esta situación, los médicos ya pueden detectar los daños en los pulmones y también las embolias pulmonares mediante procedimientos de imagen. Y es posible que los pacientes ya padezcan una sepsis.

En ese momento se trata de salvar vidas. Los pacientes deben recibir oxígeno de forma que este aún pueda llegar a la sangre a pesar del daño pulmonar.

Las posibilidades de sobrevivir aumentan si los pacientes en UCI se acuestan boca abajo.

Las posibilidades de sobrevivir aumentan si los pacientes en UCI se acuestan boca abajo.

Por ello, los pacientes necesitan de ventiladores mecánicos: idealmente primero a través de un tubo nasal o una máscara y solo de forma invasiva en los casos graves. Es decir, introduciendo un tubo a través de la boca hasta la tráquea. Se ha demostrado que las posibilidades de sobrevivir aumentan si los pacientes se acuestan boca abajo durante períodos de tiempo prolongados.

Anticoagulantes, corticosteroides e inmunosupresores

Como ayuda, los médicos administran a los pacientes el anticoagulante heparina -si lo toleran- para reducir el riesgo de trombosis. Además, se administra el corticoide dexametasona o, en casos justificados, el glucocorticoide hidrocortisona. Esta terapia pretende tener un efecto inmunomodulador, es decir, contrarrestar la inflamación.

Sin embargo, los corticosteroides no significan una cura milagrosa en el tratamiento de los pacientes de cuidados intensivos. Según grandes estudios, la mortalidad de los pacientes con ventilación mecánica solo se redujo entre un 3 y un 12%, lo que es mejor que nada. Y, lo que es más importante: los medicamentos son fáciles de conseguir y los pacientes generalmente los toleran bien.

Además de la dexametasona, los médicos también pueden administrar en combinación el medicamento tocilizumab. Se trata de un anticuerpo monoclonal que actúa como inmunosupresor. Aunque los estudios solo han mostrado un pequeño efecto del fármaco, podría ayudar a evitar lo peor en los pacientes dependientes de oxígeno cuyo estado continúa deteriorándose.

Sin embargo, los médicos no deben utilizarlo si los pacientes ya están recibiendo ventilación mecánica. También se ha descartado para los pacientes que necesitan poco o nada de oxígeno.

(ct/er)

Volume 90%
 
Ver el video12:48

Gran disparidad en la vacunación a nivel mundial

DW RECOMIENDA

Plantas medicinales que se pueden usar como tratamiernto coadyuvante para resistir al coronavirus

El coronavirus produce una reacción en el cuerpo humano, esta reacción es en definitiva la que nos mata, por lo que el tratamiento puede ser desde dos frentes, el primero es combatir al virus, para lo cual son efectivas las vacunas, que es el la protección ideal, pero puede tardar y algunas vacunas producen reacciones indeseables como lo fue la vacuna contra la polio cultivada en cerebro o riñones de mono, que propagó el VIH,  la otra posibilidad es atenuar las reacciones del cuerpo y combatir sus manifestaciones más peligrosas, como la producción y evacuación de secreciones o moco en el tracto respiratorio, mediante plantas que mejoren la expectoración que pueden variar de un lugar a otro o de una cultura a otra, de igual manera se puede combatir los cuadros febriles que pueden ser debilitantes con plantas febrífugas como la verbena o la quinina, la borraja y otras, se puede combatir la reacciones imnulógicas con plantas que regulan respuestas imunológicas como el noni, la zarzaparrilla, o la dulcamara. Se puede complementar el tratamiento con oxigeno, ejercicios respiratorios, movilidad, vaporizaciones.

El objetivo del tratamiento es darle tiempo al cuerpo para que responda adecuadamente y pueda crear su propio mecanismo de defensa ante el coronavirus. 

El otro mecanismo podría ser la transferencia sanguínea de pacientes con el mismo tipo de sangre o inmunoglobulinas de pacientes que superaron la enfermedad. 

Finalmente, el covid 19 al parecer es una enfermedad que nos permite darnos cuenta de cual es el nivel de contaminación del aire en ciudades y como la mala calidad del aire predispone a enfermedades, predisposición que se multiplica con los años de edad y de vivir en un lugar con mala calidad del aire, como el aire en numerosas ciudades de   China, que nuestro cuerpo, luego de varias generaciones que han vivido la revolución de los antibióticos y olvidado o perdido la capacidad de defenderse por sí mismo.   Otro elemento a considerar es que la proximidad y el transporte o movilidad humana son factores que facilitan la propagación,  lo que ponen en evidencia que el hacinamiento humano ya es un problema de dimensiones serias



Coronavirus: ¿qué le hace el covid-19 a tu cuerpo?



MédicosDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionSegún la OMS, el 80% de los infectados desarrollará síntomas leves, el 14% síntomas severos y un 6% sufrirá síntomas graves.

Con más de 147.800 infectados y cerca de 5.500 muertos hasta el 14 de marzo, el covid-19 se ha expandido a más de 110 países.
Aunque aún quedan muchas dudas sobre este nuevo virus que apareció por primera vez en la provincia central de Hubei en China, hacia finales de 2019, se estima que el contagio se produce cuando aspiramos pequeñas gotas expulsadas a través de la tos o el estornudo de una persona infectada.
También cuando entramos en contacto con una superficie contaminada por el virus.
Conocemos también sus síntomas: cansancio, fiebre y tos seca son los principales, pero también algunos pacientes pueden tener dolores, congestión nasal, dolor de garganta y diarrea, según la página informativa de la Organización Mundial de la Salud.
¿Pero qué le hace exactamente el coronavirus a nuestro cuerpo? ¿Cómo lo infecta? ¿Y cómo queda nuestro organismo después de superar la enfermedad?
"El coronavirus es principalmente un virus respiratorio", le explica a BBC Mundo William Schaffner, profesor de medicina preventiva y enfermedades infecciosas del Centro Médico de la Universidad Vanderbilt, en Estados Unidos.
Por está razón, comienza infectando la garganta.
Cuando el virus entra en nuestro cuerpo —ya sea por los ojos, la boca o la nariz— "se sujeta a las células de la mucosa del fondo de la nariz y la garganta", dice el experto.


Coronavirus MERSDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionPara replicarse, el coronavirus necesita secuestrar una célula.

Gracias a sus proteínas en forma de lanza que sobresalen de la superficie, el coronavirus puede penetrar la membrana de estas células.
"Y una vez dentro de la célula, al igual que los demás virus, comienza a darle la orden de producir más virus".
Esta es la forma que tiene el virus de replicarse, ya que al ser un agente infeccioso microscópico acelular, solo puede multiplicarse dentro de las células de otros organismos.
Una vez que las copias están listas, salen de la célula donde se originaron, la destruyen, y comienzan a infectar a otras células.
Cada virus, puede crear entre 10.000 y 100.000 réplicas.​
"Cuando esto ocurre, el cuerpo se da cuenta de que el virus está allí y produce una respuesta inflamatoria para tratar de combatirlo", explica Schaffner.
"Por eso es que empezamos a sentir un poco de dolor de garganta y es posible que sintamos la nariz tapada".

Recorrido

"El virus se dirige luego hacia los conductos bronquiales (las vías respiratorias que llegan hasta los pulmones) y allí produce una inflamación en las mucosas de estos conductos".
"Esto provoca irritación y por ello empezamos a toser", señala Schaffner.


Gráfico

Mientras esto ocurre, "aumenta la respuesta inflamatoria porque el cuerpo está peleando contra el virus, y, como consecuencia, aparece la fiebre".
En este punto es cuando cuando empezamos a sentirnos mal y perdemos el apetito.
De acuerdo a un análisis de la Organización Mundial de la Salud basado en el estudio de 56.000 pacientes, el 80% de los infectados desarrollará síntomas leves (fiebre, tos, y en algunos casos neumonía), el 14% síntomas severos (dificultad para respirar y falta de aire) y un 6% sufrirá una enfermedad grave (falla pulmonar, choque séptico, fallo orgánico y riesgo de muerte).
La situación puede empeorar si el virus "deja el conducto bronquial y llega a los pulmones, donde provoca una inflamación (neumonía)".
"Si una porción suficiente de tejido pulmonar está afectada, al paciente le resultará más difícil respirar, porque no puede exhalar el 'aire malo' e inhalar el 'bueno'".
Cuando el cuerpo no puede recibir oxígeno suficiente, el paciente debe ser hospitalizado y posiblemente necesitará que lo conecten a un respirador.

Guerra

El problema no es solo la infección, sino la forma en que responde nuestro organismo para luchar contra ella, le explica a BBC Mundo Kalpana Sabapathy médica clínica y epidemióloga del equipo de salud global de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical en Londres, Reino Unido.
"Para evitar que la infección secuestre a nuestras células, nuestro cuerpo produce sustancias químicas que son bastante agresivas".
En el caso de la neumonía, "crea congestión en los pequeños sacos de aire en la base de nuestros pulmones (alvéolos)".


NeumoníaDerechos de autor de la imagenSPL
Image captionLa imagen de los pulmones de una persona infectada muestra zonas con neumonía.

Estas pequeñas estructuras son las que normalmente se llenan de aire, y a través de sus paredes se produce el intercambio gaseoso por el cual el oxígeno llega a la sangre, y de allí al resto del cuerpo.
"Pero si estos sacos están llenos de infección, combinada con la respuesta de nuestro cuerpo a esa infección, tienen menos capacidad para el aire", señala Sabapathy.
"Y si el cuerpo no recibe suficiente oxígeno esto da lugar a una falla respiratoria, y el corazón, al no recibir suficiente oxígeno a través de la corriente sanguínea, no puede funcionar".
Schaffner compara la respuesta inflamatoria con un conflicto bélico.
"Imagínate que es una guerra. Hay dos ejércitos que pelean entre sí, pero a veces las bombas lastiman a civiles. O pueden caer sobre el hospital, o el museo, pero no sobre el enemigo", afirma.
Es decir, la respuesta puede ser tan potente que acaba dañando el tejido donde se aloja el virus.


Mujer estornudandoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas gotas de un estornudo pueden viajar hasta dos metros.

"Lo llamamos daño colateral. Es lo que puede ocurrir cuando la respuesta inflamatoria es tan vigorosa que se suma al problema de la neumonía (...)".
Esto significa que no hace falta que la infección se traslade a otra parte del cuerpo para que una persona infectada se encuentre en estado crítico.
Entonces... ¿puede el coronavirus propagarse también por otra parte del cuerpo?

De la nariz al recto

Según le explicó al New York Times Amy Compton-Phillips, directora clínica del Sistema de Salud de Providence, en Estados Unidos, la infección puede propagarse desde la nariz hasta el recto.
Un estudio publicado en marzo en la prestigiosa revista The Lancet no es concluyente, pero también sugiere que el covid-19 "no solo es capaz de provocar neumonía, también podría provocar daños en otros órganos como el corazón, el hígado y los riñones, así como en sistemas corporales como el de la sangre o el sistema inmunitario".
En base a estudios que se han hecho sobre el SARS (síndrome respiratorio agudo grave), "primo" del covid-19, "pensamos que puede ir a otras partes del cuerpo", dice Schaffner.
Esto puede explicar en parte porque algunos pacientes infectados han sufrido diarrea y dolores abdominales, problemas que no están directamente vinculados a una infección respiratoria.


Escuela vacíaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionUna serie de países han suspendido las clases para evitar la propagación del virus.

Estas enfermedades, dice Schaffner, en referencia al SARS y al MERS (coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio) "se ven muy parecidas en sus estadios más graves".
Pero para llegar a esta conclusión, habrá que "conocer los resultados de las autopsias, y esa información recién está empezando a revelarse", afirma.
En cuanto al daño a largo plazo, tanto en los pulmones como en otros órganos, el especialista dice que la vasta mayoría se recupera completamente.
Aunque también "hay algunos reportes de pacientes que, como consecuencia de la inflamación, pueden tener algunas cicatrices en los pulmones y una función pulmonar más reducida".
"Llevará tiempo determinar esto con más precisión y, en este momento, la atención está dirigida a los casos agudos de la enfermedad".
"No hemos tenido tiempo aún de pensar en el largo plazo", concluye el experto.



La salud y la vida en La Costa de Ecuador en los siglos XVI y XVII

La  salud y la vida en la Costa de Ecuador en los siglos XVI, XVII se caracterizaron por la presencia de pestes de afectaron sobre todo a lo...