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La células T que el cuerpo humano no los ejercita por el uso los antibióticos, son la base de la vacuna contra el covid 19

La falta de ejercicio inmunológico que los seres humanos vivimos desde la revolución de los antibióticos ha desactivado mecanismos autodefensivos, como las células T. Hoy las células T, un tipo especial de glóbulos blancos, son el foco de atención para la fabricación de vacunas que estimulen su producción y capacida de reaccion ante ésta y otras enfermedades virales como el VIH.


Inmunidad al coronavirus: ¿qué son las células T y de qué forma aportan inmunidad oculta contra la covid-19?



laboratorioDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionUn tipo de glóbulos blancos podrían ser cruciales en nuestra lucha contra covid-19.

Aunque investigaciones recientes sugieren que los anticuerpos contra la covid-19 pueden perderse en solo tres meses, han surgido nuevas esperanzas en el horizonte con las enigmáticas células T.
Los indicios se habían estado acumulando desde algún hace tiempo.
Primero, los científicos descubrieron pacientes que se habían recuperado de la infección de covid-19, pero misteriosamente no tenían anticuerpos contra la enfermedad.
Después surgió el hallazgo de que muchos de los que sí habían desarrollado anticuerpos parecían perderlos solo pocos meses después.
En resumen, aunque los anticuerpos han mostrado ser invaluables para rastrear la propagación de la pandemia, quizás no tienen el rol esencial en la inmunidad como se había pensado.
Si vamos a adquirir una protección a largo plazo, parece cada vez más probable que esta tendrá que surgir de otra parte.
Pero aunque el mundo ha estado preocupado con los anticuerpos, los investigadores han comenzado a darse cuenta de que quizás hay otra forma de inmunidad, una que, en algunos casos, ha estado latente y sin ser detectada en el organismo durante años.
Un enigmático tipo de glóbulos blancos está adquiriendo importancia.
Y aunque previamente estos no han tenido un lugar prominente en la conciencia pública, podrían ser cruciales en nuestra lucha contra la covid-19.
Este podría ser un gran momento para las células T.


Células TDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEl propósito principal de las células T es identificar y matar patógenos invasores o células infectadas.

Qué son las células T

Las células T son una especie de células inmunes, cuyo principal propósito es identificar y matar a patógenos invasores o células infectadas.
Lo hacen utilizando proteínas en su superficie, que a su vez pueden adherirse a proteínas en la superficie de estos impostores.
Cada célula T es altamente específica. Hay billones de variaciones posibles de estas proteínas de superficie, y cada una puede reconocer un objetivo diferente.
Debido a que las células T pueden mantenerse en la sangre durante años después de una infección, también contribuyen a la "memoria de largo plazo" del sistema inmune y le permiten organizar una respuesta más rápida y más efectiva cuando este queda expuesto a un viejo enemigo.
Varios estudios han mostrado que la gente contagiada con covid-19 tiende a tener células T que pueden atacar el virus, sin importar si la persona ha experimentado síntomas.
Hasta aquí, todo es normal. Pero los científicos recientemente también descubrieron que algunas personas pueden resultar negativas de anticuerpos contra la covid-19 y positivas de células T capaces de identificar el virus.
Esto ha llevado a sospechas de que ciertos niveles de inmunidad contra la enfermedad podrían ser dos veces más comunes de lo que previamente se pensó.
Lo más extraño de todo es que, cuando los investigadores analizaron muestras de sangre tomadas años antes de que comenzara la pandemia, encontraron células T específicamente diseñadas para detectar proteínas en la superficie de covid-19.
Esto sugiere que algunas personas ya tenían un grado de resistencia preexistente contra el virus antes de que infectara a un humano.
Y parece ser sorprendentemente frecuente: 40-60% de los individuos no expuestos tenían estas células.
Parece cada vez más que las células T podrían ser una fuente secreta de inmunidad para lacovid-19.


laboratorioDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionDescifrar la importancia de las células T no es solo una cuestión de curiosidad académica.

El papel central de las células T también podría ayudar a explicar algunas de las peculiaridades que hasta ahora no se han podido comprender, desde el drástico aumento del riesgo del virus que las personas enfrentan a medida que envejecen, hasta el misterioso descubrimiento de que puede destruir el bazo.
Descifrar la importancia de las células T no es solo una cuestión de curiosidad académica.
Si los científicos saben qué aspectos del sistema inmune son los más importantes, pueden dirigir sus esfuerzos a hacer que las vacunas y los tratamientos funcionen.

¿Cómo se desarrolla la inmunidad?

La mayoría de la gente probablemente no ha pensado en las células T, o linfocitos T como también se les conoce, pero para saber lo cruciales que son para la inmunidad, podemos observar las etapas finales del sida.
Las fiebres persistentes, las llagas, la fatiga, la pérdida de peso, los raros cánceres, los microbios usualmente inocuos, como el hongo Candida albicans -que a menudo se encuentra en la piel- que comienza a invadir el cuerpo.
Durante un período de meses o años, el VIH lleva a cabo una especie de genocidio de células T, en el cual las caza, las invade, y sistemáticamente las hace suicidarse.
"Aniquila una enorme porción de ellas", dice Adrian Hayday, profesor de inmunología del King's College de Londres y líder de grupo en el Instituto Francis Crick.
"Y eso realmente pone de manifiesto lo increíblemente importantes que son estas células y el hecho de que los anticuerpos solos no van a ayudarte".
Durante una respuesta inmune normal a, por ejemplo, un virus de influenza, la primera línea de defensa es el sistema inmune innato, que involucra los glóbulos blancos y las señales químicas que lanzan las alarmas.
Esto inicia la producción de anticuerpos, la cual se lleva a cabo unas semanas después.
"Y de forma paralela con eso, unos cuatro o cinco días después de la infección, comienzas a ver que las células T se activan, y hay indicios de que estas específicamente están reconociendo a las células infectadas con el virus", dice Hayday.
Estas desafortunadas células posteriormente son eliminadas rápida y brutalmente -ya sea directamente por las propias células T o por otras partes del sistema inmune que estas reclutan para hacer este desagradable trabajo- antes de que el virus tenga la oportunidad de convertirlas en fábricas para producir más copias de sí mismo.

Las buenas y las malas noticias

Pero ¿qué sabemos sobre las células T y la covid-19?
"Al observar a los pacientes con covid-19 -pero, me hace feliz poder decir que también al observar a individuos que fueron infectados pero no necesitaron hospitalización-, queda absolutamente claro que hay respuestas de las células T", dice Hayday.
"Y casi ciertamente esto es muy buena noticia para quienes están interesados en vacunas, porque claramente somos capaces de producir anticuerpos y producir células T que pueden ver el virus. Todo esto es bueno".


Diana y paciente VIH positivoDerechos de autor de la imagenPA MEDIA
Image captionEl sida es una enfermedd principalmente de las células T.

De hecho, una vacuna -la desarrollada por la Universidad de Oxford- ya ha estado demostrando que puede generar la producción de estas células, además de anticuerpos.
Todavía es prematuro saber cuán protectora será esta respuesta, pero un miembro del grupo de investigación le dijo a la BBC que el resultado era "extremadamente promisorio".
Sin embargo, hay un problema.
En muchos pacientes que son hospitalizados con covid-19 más grave, la respuesta de las células T no ha resultado como se esperaba.
"Un gran número de células T resultan afectadas", dice Hayday.
"Y lo que les ocurre es un poco como cuando la celebración de una boda sale mal. O sea, se lleva a cabo una cantidad enorme de actividad y proliferación, pero las células comienzan a desaparecer de la sangre".
Una teoría es que estas células T son desviadas a donde son más necesitadas, como los pulmones. Pero el equipo de Hayday sospecha que lo que ocurre es que muchas de ellas comienzan a morir.
"Las autopsias de pacientes con covid-19 están comenzando a revelar lo que se llama necrosis, que es una especie de descomposición", explica.
Esto es particularmente evidente en las áreas del bazo y los ganglios linfáticos donde normalmente viven las células T.
Lo desconcertante es que la necrosis del bazo es una marca de enfermedad de las células T, en donde las propias células inmunes son atacadas.
"Si miras las autopsias de los pacientes con sida, verás el mismo problema", explica Hayday.
"Pero el VIH es un virus que infecta directamente las células T, toca a la puerta y entra".
Por otro lado, actualmente no hay evidencia de que el virus de covid-19 sea capaz de hacer eso.
"Potencialmente hay muchas explicaciones para esto, pero hasta donde yo sé, nadie tiene una", dice el investigador.
"No tenemos idea de que está ocurriendo. Hay evidencia de que las células T pueden protegerte, probablemente por muchos años. Pero cuando la gente se enferma, parecen quedarse sin apoyo en los intentos de las células de establecer un mecanismo protector de defensa".
La disminución en el nivel de células T podría también ser la causa de por qué los ancianos resultan mucho más gravemente afectados por covid-19.
Hayday menciona un experimento llevado a cabo en 2011 que involucró exponer a ratones a una versión del virus que causa el SARS.


laboratorioDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionAunque los anicuerpos son importantes podrían no ser suficientes para evitar la propagación de covid-19.

Investigaciones previas habían mostrado que el virus -que también es un coronavirus y es pariente cercano del covid-19- provocó la producción de células T, que fueron las responsables de acabar con la infección.
El estudio de seguimiento produjo resultados similares, pero el cambio fue que esta vez se le permitió a los ratones envejecer.
A medida que envejecían las respuestas de sus células T se hicieron significativamente más débiles.
Sin embargo, en el mismo experimento, los científicos también expusieron a los ratones a un virus de influenza.
Y a diferencia de los que estaban infectados con covid-19, estos ratones lograron mantener sus células T, las cuales actuaron contra la influenza hasta sus años de vejez.
"Es una observación interesante, en el sentido de que podría explicar por qué los individuos mayores son más susceptibles a covid-19", indica Hayday.
"Cuando llegas a los 30 años, se comienza a encoger tu timo (una glándula localizada detrás del esternón y entre los pulmones, que juega un papel importante en el desarrollo de las célula inmunes) y tu producción diaria de células T disminuye masivamente".

¿Qué significa esto para la inmunidad a largo plazo?

"Con el virus original de SARS (que emergió en 2002), se estudió a los pacientes y se encontró definitivamente de células T durante varios años después de que esos individuos resultaron infectados", indica Hayday.
"Esto es consistente con la idea de que esos individuos tenían células T protectoras mucho tiempo después de que se habían recuperado".
El hecho de que el coronavirus pueda conducir a células T duraderas es lo que recientemente ha inspirado a científicos a analizar viejas muestras de sangre tomadas de personas entre 2015 y 2018, para ver si estas contenían células T que puedan reconocer el covid-19.
Como la respuesta fue afirmativa, esto llevó a sugerencias de que sus sistemas inmunes aprendieron a reconocerlas después de enfrentarse en el pasado a virus del resfriado con proteínas de superficie similares.


InyecciónDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa forma como se diseñan las vacunas por lo general depende del tipo de respuesta inmune que los científicos esperan provocar.

Esto plantea la tentadora posibilidad de que la razón por la que algunas personas experimentan infecciones más severas es porque no tienen estas reservas de células T que son capaces de reconocer al virus.
"Creo que es justo decir que esto todavía se está debatiendo", afirma Hayday.
Desafortunadamente, nadie ha podido verificar si la gente produce células T contra cualquiera de los coronavirus que provocan el resfriado común.
"Obtener fondos para estudiar esto requiere un esfuerzo enorme", asegura el investigador.
Los estudios sobre el resfriado común pasaron de moda en los 1980, después de que este campo se estancó y los científicos comenzaron a cambiarse a otros proyectos, como el estudio del VIH.
Desde entonces ha sido difícil lograr un progreso, porque la enfermedad puede ser causada por cualquiera de los cientos de variedades virales, y muchas de éstas tienen la capacidad de evolucionar rápidamente.

¿Llevará esto a una vacuna?

Si las viejas exposiciones a los virus del resfriado realmente están conduciendo a casos más leves de covid-19, esto podría ser una buena señal para el desarrollo de una vacuna ya que es prueba de que las células T que sobreviven ofrecen protección significativa, incluso años después de que se formaron.
Pero incluso si esto no ocurre, la participación de las células T podría seguir siendo beneficiosa, y entre más entendamos lo que está ocurriendo, mejor.
Hayday explica que la forma como se diseñan las vacunas por lo general depende del tipo de respuesta inmune que los científicos esperan provocar.
Algunas pueden provocar la producción de anticuerpos, que son proteínas que circulan libremente y que pueden adherirse a los patógenos invasores, ya sea neutralizándolos o marcándolos para que otra parte del sistema inmune se haga cargo de ellos.
Otras tienen el objetivo de involucrar a las células T, o quizás provocar una respuesta de otras partes del sistema inmune.
"Realmente hay un espectro enorme de diseños de vacunas", explica Hayday.
El investigador está particularmente alentado por el hecho de que el virus evidentemente es altamente visible para el sistema inmune, incluso en aquellas personas severamente afectadas.
"De manera que si podemos evitar lo que este les está haciendo a las células T de los pacientes con quienes hemos estado teniendo el privilegio de trabajar, entonces habremos avanzado mucho en el control de la enfermedad", expresa el investigador.
Todo parece indicar que en el futuro escucharemos mucho más sobre las células T.

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Se ratifica que el covid 19 mata por coagulación vascular dieminada en organos internos



Hace 6 semanas en Italia se identificó el modo patógeno de afectar a los humanos del covid 19, pero se fue necesario que la mayor cantidad de muertos pasara de Italia a Inglaterra para confirmar el dato. Tambien señalé que el tratamiento debía partir de rehidratación temprana porque los virus afectan por lo general al equilibrio hidroelectrolítico del cuerpo.  El principal error que se cometió en el manejo de pacientes en Guayaquil fue postergar la rehidratanción temprana.  En segundo lugar estaba la administración de oxigeno, que es mas importante que la ventilación mecánica,  pero se optó por priorizar la ventilación mecánica que es mas cara, porque necesita de equipos y cuidados especiales, lo que produjo muchos muertos, pues el oxigeno de por sí al mismo tiempo actuaba como antibiótico, pues las bacterias y virus no toleran una concentración alta de oxigeno. En cambio los equipos al pasar de un paciente a otro se convertían en transmisores de la enfermedad. 

 Otro error fue que los pacientes fuesen atendidos en salas de emergencias y hospitales donde habían otro tipo de enfermos, pues el personal de salud y de limpieza los contagiaban y al tener mas exposición y estar debilitados por enfermedades, cirugías o tratamientos eran víctimas fáciles del coronavirus.  Otro error es que el personal que hace las pruebas se convierte en portador de la enfermedad y al no mudar sus guantes y vestuario al pasar de una persona a otra pasan de enfermos a sanos el problema.  Habíamos respaldado el uso de acido acetil salicílico para prevenir la enfermedad, y el uso de heparina en pacientes intrahospitarios, porque los dos son anticoagulantes, pero la heparina necesita control del tiempo de coagulación, la dosis de acido acetil salicílico tenía que ser de 500 mg en adultos para que además de anticogulantes actúe como antinflamatorio, porque el virus produce reacciones inflamatorias.  Recomendamos es uso inmediato de corticoides inyectables como hidrocortizona 500 mg, vía intravenosa en pacientes con molestias severas y descompensación, para evitar la reacción autoalérgica que se produce al morir en masa glóbulos rojos, y abundar los factores de coagulación como el fibrinógeno que desencadenan una posible irritación o una reacción de hipersensibilidad. 

Recomendamos el uso de antiespamódicos como buscapina o sistalgina o plantas antiespasmódicas como piper carpunia, o la manzanilla, porque la coagulación vascular diseminada produce, espasmo de los músculos lisos sobre todo en arterias, bronquios e intestinos, colapsando la circulación de aire, alimentos, y sangre. 

El uso de antimaláricos como la quinina, o cascarilla, en alcohol una copa diaria y sus derivados sintéticos como la cloroquina y la hidroxicloroquina en la prevención, a dosis de dos tabletas de 25O mg por semana o  al igual que la ivermectina a 5 mg dos tabletas al mes, usada para el tratamiento de oncocercosis y teniasis,   o  el uso de la artemisina, de la planta artemisa o tomillo en el tratamiento temprano de pacientes no postrados, ni descompensado también se ha probado exitosamente, estos medicamentos o plantas tienen una actividad en la sangre, donde matan a lo parásitos,  y el covid 19 actúa en la sangre, por lo que es sensible a estos medicamentos pero es posible que no lo sea en todos los casos, la eficacia de estos medicamentos a lo mejor dependa del grado de alteración que producen en la sangre, de manera que las alteraciones que los antiparasitarios sanguíneos producen en la sangre sea lo que les hace efectivos.


Finalmente está el uso de plasma de pacientes recuperados o portadores sanos para ayudar a los pacientes mas graves, pues este plasma posee  inmunoglobulinas que pueden frenar o eliminar al virus.  Es importante señalar que el virus tambien evoluciona y que esta evolución puede ser a uno más patógeno, que esta dado por la cantidad de personas en las que puede reproducirse como virus mas agresivo, y esta posibilidad disminuye en la medida que los ancianos y pacientes con enfermedades debilitantes previas, disminuyen sea porque se exponen menos o porque mueren. La otra posibilidad es que los portadores asintomáticos, los portadores sanos, o los enfermos recuperados, producen virus atenuados que infectan a las personas pero de manera leve, los que a su vez reproducen a los virus atenuados y estos pueden llegar a convivir pacíficamente con los humanos, o que los virus, al no encontrar mas pacientes susceptibles, y encontrar mas pacientes infectados pero que aprendieron a defenderse del virus le cierran el paso y los eliminan como lo que se quiere hacer con la vacuna. Al momento las vacunas se han empezado a fabricar, y se las necesita de urgencia sobre todo para reactivar el turismo y la economía, pero la producción de inmunoglobulinas puede ser lo mas rapido de producir porque estas se las obtiene de seres humanos curados o portadores sanos y al ser de origen natural pueden tener menos reacciones indeseables, pero lo que se quiere es producir sintéticamente las innmunoglobulinas, es decir copiar su estructura y producirla artificialmente, sin embargo esto lo pueden hacer los países pobres simplemente sacando plasma de los que se curan e inyectando a los enfermos hasta tener la vacuna.

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Coronavirus | De enfermedad respiratoria a multisistémica: cómo en pocas semanas cambió radicalmente lo que sabemos sobre la covid-19



Una cama de hospital

Cuando hablas con médicos de las unidades de cuidados intensivos (UCI) en Reino Unido y otros países del mundo que lidian desde hace semanas con los efectos devastadores de la covid-19, la frase que repiten una y otra vez es: "Nunca hemos visto algo como esto".
Sabían que se venía una nueva enfermedad: una desconocida infección respiratoria que había aparecido por primer vez en China a finales del año pasado.
Pero los casos que fueron llegando tomaron incluso a los especialistas más experimentados de las UCI por sorpresa.
La mayoría de la gente infectada con el nuevo coronavirus tenía sólo síntomas moderados y, en algunos casos, ninguno.
Pero en muchos de los pacientes gravemente enfermos, la covid-19 es una enfermedad extremadamente compleja.


Virus tipoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos coronavirus son una familia amplia de virus, pero se sabe que solo seis (el nuevo sería el séptimo) infectan a las personas.

Lo que sigue es un resumen de lo que los médicos aprendieron en estos meses de cómo la covid-19 ataca al cuerpo humano y de todo lo que aún continúa siendo un misterio.

Más que una neumonía viral

Si bien la mayoría de los médicos "esperaban encontrarse con un virus respiratorio que causa neumonía, algo parecido a la gripe estacional pero en una escala mucho mayor", se hizo evidente rápidamente que el virus afectaba mucho más que la respiración de la gentele dice a la BBC Anthony Gordon, médico de la UCI del Hospital St Mary en Londres.
La neumonía viral es una enfermedad desagradable -una infección grave de los pulmones que provoca inflamación a medida que el cuerpo lucha contra ella-, pero en los peores casos, la covid-19 era algo totalmente nuevo.
"Es un tipo de enfermedad muy distinta a lo que hemos visto hasta ahora y difiere de paciente a paciente como ninguna otra", dice Ron Daniels, médico de una UCI denBirmingham, Reino Unido.


Médicos en WuhanDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn principio, cuando aparecieron los primeros casos en China, se pensó que el virus atacaba solamente los pulmones.

A los pacientes más graves les provoca inflamación y coágulos de sangre, ataca múltiples órganos y causa problemas que ponen su vida en riesgo.
"Hemos tenido pacientes muy, muy enfermos cuya masa corporal sufre unos cambios profundos", le dice a la BBC Beverly Hunt, especialista en trombosis que trabaja en una UCI en Londres.

Oxígeno

En marzo, cuando el virus empezó a propagarse más rápidamente en Reino Unido, a los hospitales llegaban pacientes con falta de oxígeno.
Pero también otros, los más graves, que presentaban problemas en órganos más allá del sistema respiratorio y cuya sangre tenían características que los médicos no pueden explicar.
"Aún no sabemos por qué algunos pacientes se sienten bien al principio, aunque tengan niveles bajísimos de oxígeno en su sangre", dice Hugh Montgomery, médico de cuidados intensivos del Hospital Whittington, en el norte de Londres.


Una UCI con un paciente intubadoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionMientras que un paciente con neumonía viral puede estar conectado a un respirador por una semana, alguien con covid-19 necesita un tratamiento más largo.

Anthony Gordon cree que esto "podría estar vinculado a que la inflamación está afectando a los vasos sanguíneos".
"(La infección) No le permite al oxígeno llegar a la sangre y eso da lugar a los bajos niveles (de saturación), pero los pulmones no se ven afectados en esta primera fase".
Por eso muchos médicos se han cuestionado si el uso de ventiladores artificiales para ayudar a los pacientes a respirar es lo más indicado para esta enfermedad.
Si bien ha contribuido a la recuperación de muchos pacientes graves, en algunos poner el foco en los pulmones resultó ser un tratamiento equivocado.
Normalmente, los afectados con neumonía viral grave deben estar conectados a un ventilador durante una semana.
Con covid-19, "la gente está conectada a un ventilador por mucho más tiempo, y no entendemos por qué", le dice a la BBC Danny Macauley, médico de la UCI del Hospital Real Victoria Hospital de Belfast, Irlanda del Norte.
"Puede que sea porque el viruscontinúa haciendo daño o que sea la propia respuesta al virus la que genera tal inflamación que causa múltiples problemas en el cuerpo".
Y, muchos de estos problemas, están vinculados a la sangre.

Inflamación y coágulos

Todos concuerdan en que el nivel sin precedentes de infección de los pulmones hace que la covid-19 sea una enfermedad muy diferente.
Cuando las paredes de los vasos sanguíneos se inflaman, es más probable que la sangre forme coágulos. Y la covid-19 hace que la sangre se vuelva muy espesa y pegajosa en los pacientes gravemente enfermos.


Ilustración de la sangre
Image captionLo que le ocurre a la sangre en los pacientes con covid-19 ha generado múltiples interrogantes a los médicos.

"Hemos hallado pequeños coágulos en los vasos sanguíneos pequeños de los pulmones, pero también coágulos grandes en las mayores arterias", dice Hugh Montgomery.
"Más del 25% de los pacientes tienen coágulos importantes, lo que es un problema. Y cuanto más espesa es la sangre, más grande el problema".
Estos pacientes de covid-19 "son mucho más propensos a tener una trombosis venosa profunda", la que se produce cuando se forma un coágulo de sangre (trombo) en una o más venas profundas del cuerpo, generalmente en las piernas, explica Berverly Hunt.
"Y a sufrir de embolismo pulmonar si uno de estos trombos viaja por el cuerpo y bloquea el suministro de sangre a los pulmones, sumándose al problema de la neumonía".
Los coágulos también dificultan la llegada de la sangre a otros órganos, como el corazón o el cerebro, lo cual deja a los pacientes graves en riesgo de sufrir un ataque cardíaco o cerebral.
La proteína principal de la sangre que forma los coágulos se llama fibrinógeno.
"Normalmente, tenemos entre dos y cuatro gramos por litro (...), pero con la covid-19, el nivel aumenta a entre 10 y 14 gramos. Nunca vi algo así en todos mis años como médica", dice Hunt.


Dos médicosDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos médicos han visto fallas en otros órganos además de los pulmones debido a la coagulación.

Otra forma de medir el riesgo de coágulos es a través de una proteína en la sangre conocida como dímero D, cuyo nivel también aumenta de forma desmedida en pacientes con covid-19 graves.

Sistema inmune y otros órganos

En algunos casos el nivel elevado de dímero D pueden deberse a la presencia de múltiples coágulos.
En otros, indica la existencia de una infección tan grave que puede dar lugar a una reacción desproporcionada y potencialmente mortal del sistema inmune, conocida como "tormenta de citoquinas" o citocinas.
La inflamación es tal que puede dañar al resto de los órganos.
Por otro lado, el número de linfocitos T -un tipo de células sanguíneas del sistema inmune- se reducen dramáticamente durante una tormenta de citoquinas.
Por eso, investigadores esperan que aumentar la cantidad de células T pueda ayudar a los pacientes a recuperarse.
Todos estos factores hacen que la covid-19 sea altamente impredecible: es lo que los especialistas llaman una enfermedad multisistémica.
Esto es lo que hace más difícil saber cómo tratar a cada paciente individual. Y, por el momento, no hay un manual que explique qué hacer.
"No son solo los pulmones los que se ven afectados", dice Hugh Montgomery. "También daña los riñones, el corazón, el hígado".
Más de 2.000 pacientes admitidos en terapias intensivas en Reino Unido han sufrido insuficiencia renal.


Una UCI en MarruecosDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionEn los países más afectados capacidad de las UCI se ha visto comprometida.

El cerebro de los pacientes gravemente enfermos también es causa de preocupación.
"Ahora sabemos que un gran número de pacientes (con covid-19) sufren una inflamación significativa en el cerebro", dice Montgomery.
"Esta se presenta de varias formas, desde delirios y confusión, hasta convulsiones y lo que llamamos encefalitis difusa", explica.
La falta de oxígeno y los vasos sanguíneos dañados son claramente parte de la ecuación.
Pero cada vez hay más evidencia de que muchos órganos son atacados directamente por el virus y, sorprendentemente, las enfermedades preexistentes más comunes vinculadas a los efectos de la covid-19 no son problemas respiratorios como el asma.


Hombre obesoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa obesidad incluso puede aumentar el tiempo en que una persona puede transmitir un virus a otra, según varios estudios.

En cambio, las afecciones vasculares que afectan a las venas y las arterias, como la presión alta, la diabetes y las enfermedades coronarias, además de otros factores asociados como el género, la obesidad y sobre todo la edad, constituyen un factor de peso.
Según cifras oficiales, más del 70% de los pacientes admitidos en las UCI de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte han sido hombres, y más del 70% tenían sobrepeso o eran obesos.
Más de dos tercios de quienes fueron ingresados en cuidados intensivos por covid-19 y murieron tenían más de 60 años.

Desafíos

Sin embargo, esto no explica por qué tanta gente infectada es asintomática o tiene síntomas leves, mientras que otros se enferman gravemente en un lapso de tiempo breve.
Muchos médicos creen es muy posible que la genética sea uno de los factores en algunos pacientes que se enferman gravemente con covid-19, pero no pueden asegurarlo.
Es posible, por ejemplo, que la variación genética que te hace más susceptible a tener la presión alta o diabetes también te haga más vulnerable ante virus".
Por el momento, hay tantas preguntas como respuestas.
Barbara Miles dice que lidiar con la covid-19 le ha supuesto el aprendizaje más grande de su carrera.
"Nos gustaría saber más sobre cómo tratar y prevenir los coágulos de sangre en estos pacientes, cuál es el tratamiento para evitarlos y cuál el tratamiento óptimo cuando se producen", dice.
Acertar con la combinación de fármacos es crucial, ya que al tratar de resolver un problema muchas veces se crean otros.


Prueba de laboratorioDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas personas sin síntomas también pueden contagiar el coronavirus.

Pero otro de los grandes desafíos clínicos es cómo mejorar los resultados en los pacientes ingresados en cuidados intensivos.
"Hemos aprendido un montón y el trabajo en equipo ha sido increíble, pero ha sido difícil", confiesa Anthony Gordon, quien tiene más de 20 años de experiencia en la UCI.
"A veces he regresado a casa pensando: 'No sé si lo que hice hoy fue lo correcto'".
"Estamos teniendo que aprender en pocos meses lo que hemos aprendido a lo largo de cientos de años sobre otras enfermedades, y eso ha sido un verdadero desafío".

La cursis de la salud en Ecuador y el conflicto con Colombia. ECOTRACKERSTV radio blog. ABRIL 2026. LA SALUD Y LA VIDA EN ECUADOR.

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